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Congreso de Viena y Restauración

Una vez vencido Napoleón, enseguida salieron a la luz dos preocupaciones importantes:

1. Conseguir un relativo equilibrio de fuerzas entre los Estados

2.  Acabar con los cambios políticos y económicos que se habían extendido bajo el dominio francés.

Lo cierto es que todo el proceso revolucionario incluido el régimen napoleónico, hizo cuestionarse la legitimidad del poder del Antiguo Régimen y alteró las fronteras europeas, cuestiones a las que se dedicó el Congreso de Viena prioritariamente.

El Congreso comienza su actividad en 1814 pero vera interrumpidas las sesiones por el gobierno de los 100 días de Napoleón. Todos los participantes en el congreso querían volver al Antiguo Régimen y, sobre todo, asegurar la pacífica obediencia de los pueblos. El liderazgo del congreso lo ostentó el canciller austriaco Metternich que se encargó de que se llevará acabo el sistema de la restauración con el fin de poner freno al liberalismo. El espíritu que envolvió el congreso no fue otro que el del miedo hacia otra revolución francesa o lo que era peor, una revolución europea. Por tanto el objetivo fundamental de todas las potencias incluida la de los ingleses aunque estos últimos no simpatizaran con las ideas  de absolutismo legitimistas.

A pesar del espíritu reaccionario hay que decir que las personas que participaron en el congreso también fueron realistas y sensibles a la nueva situación y van a respetar a las grandes potencias salidas del conflicto como son Rusia, Reino Unido, Francia, Austria y Prusia (aunque solo contarán las ideas de las tres primeras) y transigieron con alguna de las novedades que había traído la revolución.

Se va a reforzar el legitimismo monárquico, que sería el instrumento de la estabilidad en el interior de los Estados. Expresado por el representante francés, Talleyrand, este principio defiende la vuelta a la monarquía como institución tradicional y la restauración en el trono de los soberanos legítimos, por cuanto eran los descendientes de los soberanos depuesto por la revolución y Napoleón. La legitimidad venía dada porque el origen de su poder procedía de Dios lo que añadía un plus de legitimidad a los antiguos gobernantes, que debían favorecer a las fuerzas tradicionales, como la aristocracia de la tierra y la Iglesia. Esta idea se va a reforzar por la Santa Alianza que fue una declaración independiente de los tratados, firmada a iniciativa de Alejandro de Rusia por la que los príncipes se comprometían a observar los principios cristianos de la paz y la caridad. Fue aceptada por los monarcas europeos cristianos de distintas religiones (Rusia, Austria, Prusia). Curiosamente aunque fue pensado como un instrumento de paz y fue firmada a regañadientes por la mayoría de las personas participantes en el congreso; en realidad todos ellos lo vieron como un pacto de altar y trono contra la libertad y el progreso.

En efecto, como en el Antiguo Régimen, se pretendía una alianza ideológica con la Iglesia que hiciera más poderosos a los monarcas y más eficaz la lucha contra el liberalismo y sus implicaciones. Se va a convertir en el brazo armado del Congreso de Viena.

El otro gran motivo de trabajo fue el organizar un nuevo orden internacional. Sin duda alguna Napoleón había barrido el principio de equilibrio entre las grandes potencias. Un equilibrio que se había asumido generosa y eficazmente por la resto de las potencias durante el siglo XVIII.

En realidad no se trataba de volver a las fronteras anteriores a la guerra sino de restaurar la libertad de los Estados europeos frente a la dominación de una gran potencia. Por tanto, se quería un equilibrio real y duradero que debería garantizar la paz futura.

A ello irían dirigidos los acuerdos territoriales. El principio multipolar, regido por la balanza de poderes, sobrevivirá como un pilar de la relaciones internacionales hasta que se inaugura el mundo bipolar después de la Segunda Guerra Mundial

Todos los principios e intenciones se habrían quedado en nada si nos hubieran arbitrado mecanismo que lo garantizasen. La garantía para el equilibrio viene de la mano de la Cuádruple Alianza de Austria, Prusia, Rusia y Reino Unido; a ella asumió más tarde Francia formándose la Quíntuple Alianza. En cuanto a la legitimidad, su garantía será la solidaridad entre las potencias contra el enemigo común: el liberalismo y el despertar nacional.

La solidaridad que en la práctica va a suponer el derecho de intervención se va a hacer efectiva mediante el mecanismo de el sistema de Congresos.Las potencias se reunirían periódicamente para revisar la situación e imponer la paz y el orden donde fuera necesario. El sistema de Congresos lo articulaba en realidad la Santa Alianza, que era puramente ideológica.

El procedimiento era nuevo y en lugar de limitarse a intercambiar notas diplomáticas, los responsables de la política internacional de los estados se reunirían para discutir sus puntos de vista y llegar un compromiso entre sus intereses.

1. Funcionamiento

a) El espíritu dominante del Congreso fue la prudencia

b) La gran vencedora ante todos los reunidos fue Reino Unido

c) Se van a reconocer las ideas liberales de igualdad civil y propiedad libre junto al uso de una administración racionalizada

d) Se extendió el modelo francés de Luís XVIII de CARTA OTORGADA mientras que en Austria, Prusia, Rusia y España se persigue la pervivencia del Antiguo sistema

  • El Reino Unido, sin ambiciones territoriales concentró sus esfuerzos en conseguir el dominio marítimo.
  • Rusia obtuvo, entre otros, el control de gran parte de Polonia y la anexión de Finlandia.
  • Austria penetró en las italianas Lombardía y el Véneto e intentó mantener la preeminencia centroeuropea frente a Prusia.
  • Prusia recibió Renania, Sarre y Sajonia.
  • Francia, tras el "Imperio de los Cien Días" y el definitivo destierro de Napoleónen Santa Elena fue rodeada de "estados-tapón" con el objeto de evitar el posible renacimiento de su expansionismo. Entre éstos destacó el de los Países Bajos y Bélgica.

El mapa europeo se simplificó y se habían resuelto cuestiones del pasado pero este mapa se va a diseñar teniendo en cuenta los intereses de los soberanos aliados. En realidad los pueblos vieron como la soberanía no consultaba a las intenciones nacionalistas, ni a los demócratas, ni a muchos liberales. lo cual supuso el germen de continuas disputas y de reconocimientos esto hará que en 1830 este nuevo mapa desaparezca

Según lo establecido en Viena, se ha de mantener una igualdad de poder entre las cinco grandes potencias, Reino Unido, Francia, Rusia, Austria y Prusia, de tal forma que el peso de cada potencia y sus aliados esté equilibrado. Éstos aliados van a ser pequeñas potencias como España, Portugal, Suecia…. El contrapeso de la balanza lo constituirán los acuerdos necesarios para impedir las pretensiones hegemónicas de cualquiera de las grandes potencias

Comentario de texto 1

“En nombre de la muy Santa e indivisible Trinidad.
SS.MM. El Emperador de Austria, el Rey de Prusia, y el Emperador de Rusia, como consecuencia de los grandes acontecimientos que han señalado Europa en el curso de los tres últimos años (...).
En consecuencia, Sus Majestades han convenido los artículos siguientes:
Art. I. Conforme a las palabras de las Santas Escrituras, que ordenan a todos los hombres mirarse como hermanos, los tres monarcas contratantes permanecerán unidos por los lazos de una verdadera e indisoluble fraternidad y se considerarán como patriotas, se prestarán en toda ocasión y en todo lugar asistencia, ayuda y socorro...
Art. II. En consecuencia, el único principio en vigor, ya sea entre dichos gobernantes, ya sea entre los súbditos, será el de prestarse recíprocamente servicio.
Hecho, triplicado y firmado en París el año de gracia de 1815, el 26 de septiembre. Francisco, Federico-Guillermo y Alejandro."

Comentario de texto 2

“En general, cada día me convenzo más de que el único remedio que se puede oponer a este mal (la propagación de las ideas liberales) que amenaza la tranquilidad interior de todos los estados, no puede encontrarse más que en un acuerdo perfecto entre todas las potencias, que deben reunir francamente todos sus medios y esfuerzos para ahogar por todas partes ese espíritu revolucionario, que los tres últimos del reinado de Napoleón en Francia han desarrollado con más fuerza y peligros que en los primeros años de la Revolución Francesa.”

Metternich al general Vicent (junio de 1817). Extraído de Bertier de Sauvigny: La Sainte Alliance.

Respondiendo con el mapa

1. ¿Qué diferencias observas con el mapa actual?

Historia en viñetas

Europa de la Restauración - Wikiwand Historia de la Caricatura y el Dibujo Animado Político – Grandes Documentos Caricatura sobre el equilibrio de poderes entre las grandes potencias, cuyo logro fue uno de los objetivos de las reuniones en Viena.